Construcción en cartel. Superyo en posición femenina y estrago materno

Llevaba un tiempo planteándome una doble vertiente.

  • Por un lado, me deba vueltas en la cabeza el tema del superyó en posición femenina, la construcción de éste en contraposición al superyó en posición masculina. Paralelo a ello estaba el tema del Estrago materno. ¿Qué relación podía existir entre el superyó en p. f., su construcción y el Estrago?
  • La otra vertiente era el trabajo en Cartel. Nunca había experimentado el trabajar con dicha “metodología”, pero había escuchado las ventajas de trabajar de este modo, conduciendo a desarrollar las llamadas “transferencias de trabajo”.

Esas dos vertientes se unieron con la oferta que me hizo Valeria F. de participar en un cartel sobre el maltrato a la mujer. Me pareció una oportunidad a la cual no pude renunciar, así decidí implicarme.

Pensé en cómo poder participar en el cartel: “Aportaciones Psicoanalíticas sobre el maltrato a la mujer”. Intenté hacer un viraje que espero transmitir: “Construir en Cartel, El superyó en posición femenina y el Estrago Materno. Explorando las consecuencias en la posición particular, en la que cada mujer maltratada puede ubicarse”.

Ello, a mi entender, implica una primera complicación, ya que al ser particular cada mujer desde su inconsciente, sería conveniente que fuera escuchada desde su subjetividad. La cual cosa hace difícil hablar de un Universal. Por mi parte mostraré mi exploración desde mi particularidad e inconsciente. Espero pueda contribuir a que podamos debatir, cuestionar y por mi parte seguir construyendo.

Me tracé un esquema para seguir de manera lógica los argumentos a desarrollar.

  • ¿Qué supone trabajar en cartel?
  • Anotaciones sobre la teoría Freudiana al respecto de la constitución del superyó en posición femenina.
  • Anotaciones sobre la teoría Lacaniana. Teoría del significante, topología y lógica.
  • Anotaciones respecto a la teoría a cerca de la “no relación sexual” entre hombre y mujer. Consecuencias de la posición de la mujer ante el goce y de la posición del hombre.
  • Aproximación a la relación entre mujer víctima de maltrato y el partenaire.

¿Qué supone trabajar en cartel?

En 1964, Lacan funda la Escuela Francesa de Psicoanálisis (1) como un “organismo en el que debe cumplirse un trabajo (…) indisoluble de una formación”. “Para la ejecución del trabajo, adoptaremos el principio de una elaboración sostenida en un pequeño grupo. Cada uno de ellos se compondrá de tres personas como mínimo, cinco como máximo, cuatro es la justa medida. MAS UNA encargada de la selección, la discusión y el destino que se reservará al trabajo de cada uno”. Y especifica que el Más Uno no implica una jerarquía, sino una organización circular y permutativa.

En 1980, tras la disolución de la Escuela, Lacan lanza la Causa Freudiana (2), y restaura “en su favor el órgano de base tomado de la fundación de la Escuela, o sea el cartel”, afinando su formalización:

  1. Jacques Lacan. Acta de Fundación de la EFP, 21 de Junio de 1964
  2. Jacques Lacan. Desescolaje (D’Écolage), 11 de marzo de 1980

Se eligen cuatro para llevar adelante un trabajo que tenga su producto, producto individual, propio de cada uno. Se agrupan en torno a un Más UNO cuya función es la de “velar por los efectos internos de la empresa y provocar su elaboración”. La duración del cartel será de un año, dos como máximo, para evitar “el efecto de pegoteo”.

Llamamos “cartel” a este pequeño grupo de trabajo, formado por “elección mutua”. El cartel constituye una eficaz herramienta para los interesados en el estudio y en la investigación en psicoanálisis. Para acceder al saber del psicoanálisis no bastan los seminarios ni los cursos- a menudo se convierten en clases magistrales donde los asistentes no son participantes sino exclusivamente receptores: “La enseñanza del psicoanálisis no puede transmitirse de un sujeto a otro sino por las vías de una transferencia de trabajo”.

El cartel brinda la posibilidad de avanzar en el saber teniendo en cuenta al sujeto y dando a la elaboración una dimensión de experiencia más allá de los textos de referencia.

El cartel no sustituye el estudio en solitario ni el esfuerzo de cada uno con los textos, pero lo hace fecundo. El intercambio entre los miembros del cartel enriquece al conjunto y disipa las divagaciones tan frecuentes en la lectura en soledad de los textos psicoanalíticos.

Terminado el plazo, el cartel finaliza y los miembros se separan, dando a sus productos el destino que consideren: Encuentros, Jornadas, etc…que puedan circular por fuera del grupo. La exposición de hoy pretende ser una muestra de ello.

Es deseable que esta empresa trascienda a la comunidad, para ello se puede cumplimentar el Documento de Inscripción del cartel y hacerlo llegar al Foro de referencia y a la Escuela, a través de los encargados de carteles de cada instancia. (Anotaciones del artículo de Begoña Alegria Román. Secretaria de carteles de los DEL F-7. ¿Qué es un cartel?)

Anotaciones sobre la teoría Freudiana al respecto de la constitución del superyó en posición femenina.

Parto de FREUD (1856- 1939) padre del Psicoanálisis, en un texto de 1925, “algunas consecuencias Psíquicas de la diferencia sexual anatómica”, explica la constitución del superyó femenino a partir de la explicación del complejo de Edipo”. De hecho, lo explica en el niño y después hace la extrapolación en la niña.

Freud habla de personajes y etapas en función, de que uno tenga o no tenga el órgano, lo convierte en niño o niña y en función de ello pasaría por el complejo de Edipo (de manera diferente). Habla de dos formas de constitución de lo masculino y de lo femenino.

Así: En el NIÑO. El complejo de Edipo se aniquila en el complejo de castración.

De hecho, lo que plantea el texto es que el complejo de castración lo que genera en el niño, es la inhibición, restricción de la masculinidad, por el miedo a perder el miembro. Dicho de otra manera, EL COMPLEJO DE EDIPO, se desintegra bajo la amenaza de Castración, las catexias libidinales son abandonadas y SUBLIMADAS, constituyendo el NUCLEO DEL SUPERYO. Es decir, éste se convierte en el HEREDERO DEL COMPLEJO DE EDIPO.

En la NIÑA. EL INICIO DEL COMPLEJO DE EDIPO es posibilitado porque se acepta el Complejo de Castración. (a diferencia del niño que se inhibe la masculinidad) en la niña estimulará la feminidad.

La niña se dirigirá al padre para obtener a través de él, aquello de lo que se ve desprovista, EL hijo como FALO.

Es en dicho texto donde Freud afirma: “el superyó en la niña, nunca llega a ser en ella tan inexorable, impersonal, independiente de sus orígenes afectivos como exigimos que lo sea en el hombre”.

Frase de la que muchas mujeres manifestamos nuestra disconformidad y para ello revisamos la bibliografía correspondiente al tema.

En la conferencia 23 sobre la feminidad (1932). Freud habla de que el primer OBJETO de amor tanto para la niña como para el niño es la MADRE. La niña tendrá que realizar un cambio de zona erógena del clítoris a la vagina. Un cambio de vinculación de la Madre al Padre.

En la misma conferencia, (pàg.3168. Ed. Biblioteca Nueva): “Casi todo lo que hallamos en la Relación con el padre, estaba ya contenido en ella y ha sido luego transferido al padre…llegamos a la convicción de que no es posible comprender a la mujer sino se tiene en cuenta esta fase de vinculación a la madre, anterior al complejo de Edipo”.

“el apartamiento de la madre se desarrolla bajo el signo de la hostilidad, la vinculación a la madre se resuelve en odio…” puede hacerse muy evidente y perdurar a través de toda la vida, o puede ser luego cuidadosamente supercompensado, siendo lo más corriente que una parte del odio y la hostilidad sea dominada, perdurando otra” …

(pág. 3172 Ed. Biblioteca Nueva) Freud plantea que el descubrimiento de la Castración, es el punto crucial en la evolución de la niña. Y este le llevará a elegir 3 posibles opciones:

  1. Inhibición Sexual o Neurosis
  2. Complejo de Masculinidad
  3. Feminidad normal.

Los pasos en la niña serán:

  • OBJETO DE AMOR: Madre Fálica. Madre completada por la niña
    Descubrimiento de la Madre Castrada.
  • ABANDONA EL OBJETO AMOROSO
    motivos de hostilidad o Supercompensación.
  • VINCULACIÓN AL PADRE.

Aquí planteo un primer punto a debatir, (para explorar una a una, en cada “mujer maltratada”). ¿Cómo fue la relación con la madre, si la hubo, si no, si puede extrapolarse a la relación con el padre y a la elección de partenaire?

En el artículo de Patricia Zarowsky: “Acerca de la madre”, ella dice: “a pesar de las quejas que pueden ir hasta el odio hacia la madre, Freud que siempre evocó la función materna de forma positiva (3) afirma que cuanto mayor es el odio, mayor es el apego que se le tiene. Se la odia por qué no ha dado a la niña el atributo fálico. Para que la niña pueda llegar a ser mujer y madre, como punto de realización de la feminidad, la madre tiene que ser abandonada como objeto de amor. Para Freud la mujer está contaminada por la madre, y ahí sitúa el origen de la sexualidad”.

(3).C Soler, La madre en el inconsciente, Mensuel n°9, octubre 2005

Anotaciones sobre la teoría Lacaniana. Teoría del significante, topología y lógica.

LACAN (1901-1981), autor posterior que reivindica la teoría de Freud frente a los post-freudianos, considera que éstos se han desviado e incluso hace una relectura que va más allá, elaborando un cuerpo teórico propio. Utilizará teorías y campos del saber de su época, para poder explicar la castración e ir más allá.

Así Patricia Zarowsky (en el mismo artículo) habla de que Lacan sitúa la sexualidad en el lenguaje, no en la madre como objeto, sino en la madre en tanto que Otro del lenguaje. Esta autora hace referencia a las conferencias pronunciadas por Lacan en Yale, en 1975, en éstas habla de que los cuidados maternos de los primeros años que tocan al cuerpo pasan por el lenguaje y dice ser así como las supuestas relaciones sexuales del ser humano tienen que ver con el lenguaje» por eso hablamos de lengua materna. Y añade “A pesar de la idea de instinto es difícil que un hombre se interese por una mujer si no ha tenido una madre”.

Este es otro punto interesante para explorar, caso a caso, la historia del hombre que maltrata a la mujer. Si hubo madre, sino la hubo, que lugar se le dio como sujeto y que lugar vino a ocupar. La historia también como sujeto que desarrolló en su relación con las mujeres, como partenaires.

Lacan, en l’Etourdit (1972) específica que hace un vuelco de la teoría edípica clásica en teoría Lacaniana. Afirma dar un vuelco y pasar de una perspectiva Filosófica (Freud) en escucha analítica (Lacan) y vuelco de una sexualidad masculina en una sexuacion abierta sobre la feminidad. 
Lacan parte adoptando del estructuralismo de Saussure, la teoría del Significante, pero invirtiendo la fórmula, así pasa de:
Significado / Significante A significante / significado

Dando mayor importancia al Significante que al significado. Es en el Seminario XX “Aún”, despliega toda la teorización a cerca del significante. (En la pág. 27, en el punto 2) se pregunta ¿Qué es el significante? Responde: “En efecto, el significante es primero aquello que produce efectos de significado, y es importante no elidir que entre ambos hay una barrera que franquear”.

Dice remarcar la función del significante porque es el fundamento de la dimensión de lo simbólico, que solo el discurso analítico nos permite aislar como tal. (En la pág. 30)

Pasará a dar vueltas a la construcción de la teoría del inconsciente estructurado como un lenguaje y da un vuelco a la filosofía de Hegel, así cambia la fórmula de pensar la función del sujeto como existente. Dice: “el sujeto no es el que piensa. El sujeto es propiamente aquel a quien comprometemos, no a decirlo todo, que es lo que le decimos para complacerlo- ya que no se puede decir todo- “. Es en esta dimensión que entramos en el nuevo sujeto que es el del inconsciente”, con el que realizaremos el análisis.

Aquí situó otro punto a pensar. El sujeto del inconsciente que existe en cada mujer “víctima”, cómo y de qué manera entra en juego. Dicho de otra manera: víctima de quién, de qué, para qué.

En dicho seminario, (seminario XX) Lacan dice necesitar del concepto del SER, para ir construyendo la relación del goce con el significante e ir desarrollando toda la teoría, del no-todo/a en la mujer, propio del goce de la mujer, distinto del goce fálico del hombre.

Lacan se servirá también del debate con las feministas para ir elaborando su teoría sobre el goce femenino, para presentarnos las fórmulas de la Sexuación.
Cristina Oleaga, en su artículo: “Ellas”, (Web el Psicoanalítico. Publicación de Psicoanálisis, sociedad, subjetividad y arte. Núm. 7. octubre 2011) dice que dichas formulas lo que pretenden abordar es la asunción sexual por parte de los seres hablantes, por la vía de la castración, que los deja en cierta relación con lo que Lacan llama “función fálica” y que separa el lado hombre del lado mujer. Habla, del goce de los hombres y de las mujeres, aunque diga que cada cual se coloca en alguno de los lados según su elección. El cuerpo, de mujer o de hombre, no es indiferente en el resultado de esta ubicación. En todo caso, quien elija colocarse de uno u otro lado lo hará con su cuerpo o a pesar de su cuerpo, apelando a los mecanismos subjetivos que correspondan.

Anotaciones respecto a la teoría a cerca de la “no relación sexual” entre hombre y mujer. Consecuencias de la posición de la mujer ante el goce y de la posición del hombre.

En el seminario XX, “Aún”, figura la famosa frase de “la Relación sexual no puede escribirse” y dedica buena parte a explicarlo. Aborda el tema con fórmulas y plantea la escritura de la relación sexual. Dice que para que sea posible: Hay una X, que es el hombre que se R relaciona sexualmente con Y, que es una mujer y se escribirá: x R y. Pero ello tomado como significantes y en cuanto tales, decir que la mujer entra en la Relación sexual como madre. Por tanto, quedará una parte de la mujer, no madre que quedará fuera. Y es en este seminario, en el que empieza a articular ese goce Otro, que aquí de momento no es llamado así, sino que empieza nombrándolo como ese goce de la mujer que se apoya en un suplir ese no-toda.

Las fórmulas de Sexuacion son: Del lado del Hombre seria:

  • Todo X en Función de O X”. Esto es lo que estaría del lado del hombre. En él es todo goce fálico.
  • De hecho, las mujeres también pueden colocarse de ese lado, es lo que llamamos “las mujeres fálicas”. (La madre fálica estaría de este lugar)
  • De hecho, la función fálica no impide a los hombres ser homosexuales. Les sirve para situarse de este lado como hombres y abordar a la mujer.

(pag.88), del mismo seminario XX, “para el hombre, a menos que haya castración, es decir algo que dice no a la función fálica, no existe ninguna posibilidad de que goce del cuerpo de la mujer, en otras palabras, que haga el amor”.

“la experiencia analítica arroja este resultado, lo cual no impide que el hombre pueda desear a la mujer, …. No sólo la desea también le hace toda suerte de cosas que se parecen al amor”.

Del lado de la Mujer seria:

Cuando escribe Vx Ox. Negación al cuantor, que debe leerse como no-todo. Significa que cualquier ser que habla y cierra filas con las mujeres, se sitúa en el lugar como no-todo, al ubicarse en la función fálica.

(pág.89). “Eso define a la… ¿a la qué? – a la mujer justamente, con tal de no olvidar que La mujer solo puede escribirse tachando La. No hay La mujer, artículo definido para designar el universal. No hay La mujer…en esencia ella no toda es”.

Lacan habla que ese La es un significante. “Con ese La simbolizo el significante del cual es indispensable marcar el puesto, que no puede dejarse vacío. Este La es un significante al que le es propio ser el único que no puede significar nada, y solo funda el estatuto de La mujer en aquello que no toda es. Lo cual nos permite hablar de La mujer”.

En el artículo mencionado anteriormente de Cristina Oleaga. “Ellas” La autora hace referencia a ese goce que es suplementario, no complementario, del goce fálico y –por ello- enigmático incluso para ella que lo siente pero que no puede incluirlo en un saber. Esto marca una división de las mujeres respecto de sí mismas, como una disimetría fundamental entre los sexos.

En “Ideas directivas para un congreso sobre la sexualidad femenina”. Escritos 2 Lacan dirá que, en el caso de la mujer, a diferencia de la histérica que se identifica al hombre, “el hombre sirve de relevo para que la mujer se convierta en ese Otro para sí misma, como lo es para él”. La Otredad, la alteridad consigo misma es lo que tendrá que soportar, y de lo cual podrá gozar por la vía de su encuentro con un hombre. Asimismo, es también lo que enfrentará su partenaire en el encuentro sexual: es Otra para sí misma y para él.

Aproximación a la relación entre mujer víctima de maltrato y el partenaire

En el artículo de Elisa Florencia Farías. (www. Acta académica. Universidad de Buenos Aires Argentina, 2017). “el sentimiento de culpa en mujeres víctimas de maltrato”. Expone que, en el fracaso de la relación sexual, en la falta de complementariedad de los goces encuentra su lugar el Amor. Cuando nos enamoramos dotamos al otro, mediante mecanismos de proyección, de las virtudes y de los valores más excelsos. Lacan dice que en tanto se ama se vela la falta en el otro. Lacan en el seminario La angustia (seminario X) establece su articulación con el objeto a, que, en tanto perdido, es fundamento del sujeto deseante que busca inscribir su goce pulsional en el lugar del Otro. Al mismo tiempo, el sujeto se topa con la falta del Otro, identificándose allí se propone como dador de lo que no tiene. Es decir, se es amante dando lo que no se tiene. En tanto suplen la inexistencia de la relación sexual sostienen un lazo sintomático. Existe una reversibilidad del amor en odio que transforma al partenaire en algo insoportable. La pareja puede transformarse en un vínculo lleno de violencia y desencuentro, se produce una patología del vínculo amoroso.

Freud nos plantea el clivaje estructural entre la corriente tierna y la sensual. Las tendencias inconscientes siempre pugnan por sostener el deseo sin amor o amor sin deseo. Mientras que en la vida amorosa de las mujeres se produce una convergencia entre el amor y el deseo en el mismo objeto. En cambio, en el hombre hay una tendencia centrífuga, una divergencia en relación al objeto de amor y de deseo. Estas diferencias psíquicas son fuente de fricciones en la vida conyugal. El partenaire del hombre tiene la forma de fetiche, mientras en la mujer la forma de erotomanía. Lacan señala al final de su enseñanza una oposición entre el hombre y la mujer. Para el hombre la mujer es un síntoma, en cambio para la mujer el hombre puede volverse un estrago.

En la enseñanza de Lacan la mujer es situada alternativamente en distintos lugares en relación al hombre: como el falo, “es el don de lo que no se tiene”, como el objeto a incluido en el fantasma y como su síntoma. Del lado hombre, deseando a la mujer la convierte en objeto a. Una mujer puede ser el síntoma del hombre porque puede representar lo más irreductible de su goce. Una mujer como síntoma establece el anudamiento del amor y el goce sexual. En definitiva, lo que puede permitir por parte del hombre ese anudamiento, es dejar a una mujer existir como Otra, en su alteridad, en su goce, soportando no alcanzarla más que con el goce fálico sexual. La presencia de la alteridad está encarnada por el cuerpo femenino. Remarcamos que el Otro sexo es lo femenino radicalmente Otro.

La autora manifiesta que existen diferentes modalidades de rechazar lo femenino, no solo el extremo de matar, también es rechazo la misoginia, la ética del soltero, etc. Es una alteridad tanto para los hombres como para las mujeres, lo que se pretende destruir en el Otro, es ese goce ajeno, éxtimo, pero a la vez propio. El acto de violencia pretende abolir la diferencia que la feminidad encarna y reintroduce en cada vínculo de la realidad social.

Carmen Gallano en el libro “La alteridad femenina” (2002) desarrolla extensamente este tema. Dirá que La mujer heterosexual es la que se confronta a lo real de su alteridad precisamente en ella misma. El homosexual varón es el que lo elude, es una salida para colocarse del lado fálico sin confrontarse a la alteridad del Otro sexo, a ese real femenino. El hombre puede quedarse “casado con su falo”, al decir de Colette Soler. Pero hay una forma más sutil, neurótica, de eludir a las mujeres, utilizar el goce fálico en el encuentro con una mujer, pero sin abordar la alteridad femenina.

Al contrario del goce fálico, el goce Otro, suplementario, “sobrepasa” al sujeto, este goce no identifica. Por ello surge la necesidad de identificarse por el amor. A falta de poder ser La mujer, le queda la posibilidad de ser “una” mujer elegida por un hombre.

En el seminario 23 “El Sinthome” (1975). Lacan dice que el hombre puede llegar a convertirse en un estrago para la mujer. Cuando el estrago se instala, no hay lazo posible entre un hombre y una mujer. Un estrago designa sufrimiento, dolor, pero a diferencia del Sinthome, localizado del lado masculino, del lado femenino la estructura del no-todo produce que la respuesta del partenaire, o su no respuesta, sea experimentada como un estrago. Le retorna su demanda de amor infinito bajo la forma de estrago. Es una devastación infinita producida por ese goce Otro que hace a una mujer.

Este devenir Estrago de un hombre para una mujer, lo relaciono con lo que Lacan teorizó como el estrago que una madre pueda tornarse para una hija. En este punto lo enlazo con lo que proponía al inicio:

¿Un hombre puede tornarse estragante para una mujer y de esta manera reproducir esa relación estragante madre-hija?

Autora: Conxita Iborra 

BIBLIOGRAFIA UTILIZADA PARA EL CARTEL

FREUD.
(1925). “algunas consecuencias Psíquicas de la diferencia sexual anatómica”. Biblioteca Nueva
(1932). Conferencia 23 sobre la feminidad. Biblioteca Nueva.
LACAN.
(1962). Seminario X. “La Angustia”. Ed. Paidós
(1972). “l’Etourdit”. Christian Fierens. Lectura de l’etourdit. Ediciones Psicoanálisis y Sociedad
(1972). Seminario XX: “Aún”. Ed. Paidós.
Escritos 2. “Ideas directivas para un congreso sobre la sexualidad femenina”. Ed. Siglo XXI.
Begoña Alegría Román. Secretaria de carteles de los DEL F-7. Artículo: ¿Qué es un cartel? Hallado en la Web de la Federación de Foros del Campo Lacaniano.
Patricia Zarowsky: “Acerca de la madre”. Hallado en la Web de la Federación de Foros del Campo Lacaniano.
Cristina Oleaga: “Ellas”. Web el Psicoanalítico. Publicación de Psicoanálisis, sociedad, subjetividad y arte. Núm. 7. octubre 2011
Elisa Florencia Farías: “el sentimiento de culpa en mujeres víctimas de maltrato”. Web Acta académica. Presentado en el IX Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. XXIV jornadas de Investigación XIII Encuentro de Investigadores en Psicología del MERCOSUR. Facultad de Psicología – Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires, 2017.
Carmen Gallano (2002): “La alteridad femenina”. Asociación Foro del Campo Lacaniano de Medellín, Medellín 2000.
Colette Soler (2015). Lo que Lacan dijo de las mujeres”. Estudio de psicoanálisis. Ed. Paidós.
Marie de la Trinité. (2018). “De la angustia a la Paz”. Testimonio de una religiosa, paciente de Jacques Lacan. Ediciones Ned

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Arriba